La parada de los freaks

20,00

Fabrice Colin y Joëlle Jolivet
Aloha

Harry Monroe huye de una infancia terrible persiguiendo su sueño: el cine, hasta llegar a Hollywood, donde terminará trabajando en el rodaje de Freaks, la obra maldita de Tod Browning. Allí se verá atrapado en un ambiente opresivo y oscuro donde la realidad y el sueño, la vida y el cine, se confunden hasta las últimas consecuencias.

Descripción

Harry Monroe huye de una infancia terrible persiguiendo su sueño: el cine, hasta llegar a Hollywood, donde terminará trabajando en el rodaje de Freaks, la obra maldita de Tod Browning. Allí se verá atrapado en un ambiente opresivo y oscuro donde la realidad y el sueño, la vida y el cine, se confunden hasta las últimas consecuencias. Antes de la edad de oro de la fantasía encabezada por la compañía británica Hammer Film Production, el estudio Universal encontró el éxito gracias a Drácula de Tod Browning y Frankenstein de James Whale. MGM (Metro Goldwin Mayer) debe reaccionar rápidamente y encargar un guión horrible a un cuarteto de escritores. A partir de entonces trabajarán en la adaptación de los Spurs de Clarence Aaron Robbins, un nuevo número de la colección ¿Quién quiere una botella verde? and Other Uneasy Tales (1926). El proyecto está confiado al soberbio, y no menos alcohólico, director Tod Browning precisamente en vista del entusiasmo de los espectadores por su largometraje The Unholly Three. En 1932, Freaks o El desfile monstruoso fue criticado por la prensa. El público sintió repulsión por las auténticas deformidades de sus actores del recinto ferial. Este fracaso comercial entierra las ambiciones artísticas de su director que, siete años después, abandonará definitivamente su cámara. El carrete de la obra maestra maldita se consideraría perdido hasta principios de los sesenta. En 1962, casi cinco meses antes de la muerte del cineasta, el festival de Cannes desenterró las películas y la fábula obtuvo inmediatamente el estatus de película de culto ante el aplauso del público.

Afinidades